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Hablamos sobre violencia de género con mujeres Wounam y Embera de Riosucio

Artículos y Opinión 01/08/2019
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Asistencia Humanitaria Integral BPMR XIII


Las violencias basadas en género forman parte de una estructura social y económica que domina nuestra sociedad. Y las comunidades indígenas no son la excepción. Por eso, hablamos con 32 mujeres Wounam y Embera de Riosucio (Chocó) en su propia lengua, sobre los derechos que tienen y cómo hacer uso de estos. Esta actividad se realizó en alianza con la Defensoría del Pueblo, durante el 30 y 31 de julio.

Desde el nacimiento, las prácticas sociales y culturales asignan diferentes papeles a niños y niñas. Con esto presente, comenzamos recordando cómo era la niñez de mujeres y hombres en sus territorios. La comunidad Wounam habló sobre cómo era el papel de las mujeres dicen: “Me mandaban a lavar pollos, lavar los perros y llevar agua, cocinar, hacer el oficio”. Por su parte, recuerdan a los hombres bañándose en el río, jugando a hacer arcos y flechas que disparaban a los animales, como hacían sus antepasados.

Mientras que la comunidad Embera recordó lo que hacían hombres y mujeres de una forma similar. “Antes siempre nos enseñaban cómo preparar la sebia (el nombre por el que se conoce a la chicha) y también cómo lavar en el río”, cuenta una de las mujeres Embera. Por su parte, recuerdan que los niños aprendían a “sembrar, coger lanza, cazar y hacer casitas”, contaron algunas.

También charlamos sobre los diferentes tipos de violencias. La violencia verbal y física son algunas de las más frecuentes. “Usted es muy fea, no se peina”, es un comentario que se escucha a menudo, según una de ellas.

Isabela Membeche, de la etnia Wounam, habló también sobre la importancia de seguir haciendo este tipo de actividades: “Esto es un paso pero hay que seguir reforzando esto a las comunidades y les pido que sigan acompañándonos”.

Además, la institución jugó un papel clave apoyando este espacio. La Defensoría del Pueblo guió la actividad de la mano de Víctor Vellojí, dupla de Género de la regional de Urabá. “Riosucio es un municipio de especial interés por la presencia de comunidades indígenas y afro, que fueron afectadas por las consecuencias del conflicto”, dijo. Y habló sobre la importancia de este tipo de acompañamientos a comunidades indígenas: “La intención es brindarles herramientas para comprender cuáles son las instituciones que tienen a las que tienen que acudir cuando se den este tipo de violencia”. Y añadió: “Mercy Corps ha sido una alianza estratégica para mejorar el impacto y llegar más allá”.

Por último, Solangie Torres, Coordinadora de Proyecto de Mercy Corps, valoró el trabajo de estos días: “Fue una oportunidad para ellas, para reflexionar y seguir potenciando su liderazgo en las comunidades. Y también, una oportunidad para nosotros, para conocer de cerca su realidad territorial y cultural de ser mujer, escuchar sus inquietudes en temas de género e identificar retos para asumir cómo organizaciones en la medida de lo posible”, dijo.

Esta actividad forma parte del programa Soluciones Humanitarias Duraderas con el que apoyamos a más de 5.300 personas víctimas del conflicto armado en 24 municipios de Chocó, Putumayo, Cauca y Antioquia.