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"Esto ya es mío, y nadie me lo puede quitar"

03/10/2019
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Cauca Inclusive Rural Development Program


Hace millones de años, en esta zona del suroeste de Colombia, el agua era la única dueña de la tierra que hoy pisa Jennifer.

"Esto ya es mío, y nadie me lo puede quitar" – dice, sin importar la historia pasada de este territorio, porque Jennifer es hoy la propietaria legal de su finca con todas las de la ley.

Esta zona se conoce como el Valle del Patia, en el Departamento del Cauca. suroeste de Colombia. Cerca, en el pequeño municipio de Balboa, Jennifer Toro recuerda lo que ahorraron sus papás para comprar esta tierra y aunque no tenían títulos de propiedad, como casi ningún vecino de la región, fue donde ella creció sintiéndola como suya.

Ahora, con 29 años, y algunos ahorros, decidió comprar la tierra donde vivieron dos generaciones de su familia. Pero sabía que primero debía hablar con sus hermanos. Y aunque reconoce que en la mayoría de las familias no dejan opinar a las mujeres y el que manda es el marido, recuerda cómo se hacía en su casa. “Antes de morir mi papá todos tomábamos las decisiones y ahora también”, comenta. Toma una pausa, como pensándolo dos veces y añade: “Era mi mamá la que tomaba las decisiones y mi papá se adaptaba a ellas”. Su papá ya falleció así que consultó con sus dos hermanos y su mamá para poder dar el paso. “Hablamos en familia y decidimos que el predio que yo le compré a mi abuelo, llevara mi nombre,” cuenta.

Una vez tomada la decisión en familia, se asoció a la Cooperativa de Caficultores del Cauca y pronto conoció el programa de Mercy Corps. En abril de 2018 empezó el camino para conseguir que esa tierra familiar que siempre sintió como suya, lo fuera pero con todo el derecho legal.

“Me empezaron a llamar [desde Mercy Corps] pidiendo información y yo trataba de responder lo más rápido posible para que así el trámite fuera más rápido”. Cuenta la gran ayuda que fue su familia para completar la información que ella no sabía y el apoyo constante que recibió de Mercy Corps: “Ante cualquier cosa que pasaba ellos siempre estaban ahí acompañándome. Toda la ayuda me pareció excelente”. Además, destaca lo costoso que resulta solicitar un título de propiedad ya que es necesario contratar un abogado, algo de lo que no tuvo que preocuparse al participar en el programa.

Tras casi un año, en febrero de 2019, por fin pudo tener en sus manos el título que demostraba que la tierra que pisaba era suya y de nadie más. “Es importante aparecer como dueño de la tierra porque ya tengo un bien y eso me puede servir para muchas cosas como por ejemplo, para recibir los diferentes subsidios del Estado y participar en proyectos públicos”, cuenta feliz.

Un futuro con aroma a café

Jennifer recuerda cómo su papá le contaba que antes su finca era la que más vendía café en el pueblo. “La idea es recuperar esa producción”, dice. Aunque reconoce que para conseguirlo hay que invertir mucho en el cultivo: “El fertilizante y la mano de obra esta cara y los ingresos que sacamos del café solo nos dan para sostener el propio cultivo”.

Por eso también valora las capacitaciones en las que participó y cómo le ayudó hacer un mejor uso del suelo. “Mercy Corps nos apoyó con las capacitaciones que nos brindaron, por ejemplo el taller de manejo de fertilizantes en el municipio de Rosas y con lo más importante que fue poder tener mi propiedad a mi nombre”, explica.

Jennifer es una de las que gracias al programa Desarrollo Algo Nuevo, financiado por la Fundación Howard Buffet, que busca formalizar los derechos de propiedad de 1800 predios en el Cauca. Ahora ella, puede mirar hacia el futuro con la certeza de que ella será la única dueña de la tierra que le rodea, y sus raíces familiares crecerán fuertes por generaciones